1 de septiembre de 2026

La Casa del Dragón (tercera temporada): el precio de la guerra

Nuestra telenovela con dragones favorita ha vuelto este año con su tercera temporada. ¿Habrá estado a la altura o está justificado que George R.R. Martin huya de ella?

Hace poco, George R.R. Martin publicó en su blog. Era una entrada melancólica, donde hablaba sobre la depresión y sobre cómo muchos de sus amigos habían muerto. Por supuesto, muchos idiotas se dedicaron a criticarle y exigirle que escribiese los dos últimos libros de Canción de Hielo y Fuego. Pienso que no saben quién es Martin y el legado que nos ha dejado, también en el transmedia, a través de series como La Casa del Dragón, cuya tercera (y penúltima) temporada ha concluido este año. ¿Habrá merecido la pena?

El «choque» de dos de mis tramas favoritas de la temporada.

Auge y caída de la Casa del Dragón

La Casa del Dragón ha regresado con ocho capítulos que amplían el drama dinástico de la Casa Targaryen. Si bien la primera temporada comenzó poco a poco, la segunda tuvo grandes momentos que se vieron lastrados ante la imposibilidad de culminar con una ansiada batalla que parecía que era hacia lo que todo nos dirigía. Además, George R.R. Martin decidió separarse del proyecto por los cambios realizados por el showrunner Ryan Condal. 

Ahora, la tercera se inicia con la batalla que no pudimos ver al final de la segunda y nos entrega tres primeros episodios que son, pese a algunos cambios, magistrales, no solo por su grandilocuencia, sino por la capacidad de sus actores. Lo que hace Emma D'Arcy en la serie es increíble; la escena en la que recibe el cadáver de su hijo me resulta escalofriante. Y eso que Rhaenyra tenía un destino complicado, ya que en el libro Fuego y sangre se habla sobre cómo su personaje se corrompió y pasó de ser la delicia del reino a ser recordada como una tirana. 

El reparto ya conocido hace un gran papel, por ejemplo, Matt Smith como Daemon, o se reivindica como Tom Glynn-Carney, quien vive su propio via crucis como Aegon (y lo mismo pasa con Ewan Mitchell y su Aemon); mientras que otros quedan más en un segundo plano, como Olivia Cooke como Alicent, Steve Toussaint como Corlys (al que echo en falta que sea más estratega) o Fabian Frankel como Criston (quizá su cierre hubiese venido mejor para un cierre de episodio y no un comienzo). En cuanto a las incorporaciones, he disfrutado bastante de ese perro que es Ormund, encarnado por James Norton, o Roderick Dustin, ese perro de Invernalia, al que da vida Tommy Flanagan.


Crímenes de guerra

Hace un tiempo, vi un meme que decía que La Casa del Dragón no consistía en que el fan se situase en el bando de los buenos o los malos, sino en elegir a qué criminales de guerra iban a apoyar. Y creo que más allá de la broma, es cierto. Todos los personajes de la serie son monstruos, en mayor o menor medida, más o menos disimuladamente. Es algo que ya vimos en Juego de Tronos, pero considero que es todavía más marcado en La Casa del Dragón. Y es una decisión valiente. En la mayoría de ficciones necesitamos héroes y villanos marcados. Sin embargo, en la vida real, esto nunca es así.

Disfrutamos de esta serie porque hay personajes que nos llaman la atención en ambos bandos). No es que nos caigan bien; algunos son terribles, pero el espectador continúa la historia porque son interesantes.

En esta época de worldbuilding que no significa nada, hay que reivindicar que tengamos escritores de fantasía a los que todavía les importa la creación de personajes.

El dragón corrompe y convierte a mortales en dioses capaces de destruir todo a su alrededor, como queda claro en Daemon y Rhaenyra.

Cambios y problemas

Pese a todo, también hay decisiones de montaje que no llegó a entender del todo y cambios que quedan extraños, como insinuar una posible relación entre Baela y Addam, para que luego sea con Alys con quien Baela decida comenzar una relación. No porque sea incestuosa (que eso ya es algo normal en los Targaryen), sino porque no se ha sembrado y no se entiende el motivo de estas decisiones tan arbitrarias. Y así... varias cuestiones más.

Sobre el ritmo, tras el espectacular arranque, tenemos un par de episodios más lentos y con algunos finales de ciertos personajes que resultan algo decepcionantes, aunque todo vuelve a ascender con un último capítulo con la devastadora Batalla de Ladera. Parece que nunca tendremos una temporada perfecta de La Casa del Dragón pese a su excelente nivel.

En cuanto a los aspectos técnicos, sigue siendo una obra sobresaliente que no podíamos imaginar que se pudiera hacer para televisión antes de Juego de Tronos. La recreación de los reinos y, sobre todo, los dragones, me parece espectacular. Es más, cada vez que veo a un dragón pelear con otro o sufrir algún daño siento más tristeza que cuando muere alguno de los humanos. Eso es muy complicado.

Otro de los puntos que me agradan de estas series es la banda sonora. Pese a que hay algún momento inspirado, eso sí, he notado que la música de Ramin Djawadi ha sido más discreta que en otras temporadas. Lo que más recuerdo de ella en estos momentos es la intro, a la que ha añadido tambores de guerra. Una lástima.

El vestuario sigue siendo uno de los puntos fuertes de la serie. ¡Qué trajes! ¡Qué armaduras!

El legado del dragón

Como siempre digo con La Casa del Dragón, aunque ya lo dije con Juego de Tronos en su día e incluso lo mencioné al hablar de El Caballero de los Siete Reinos, lo que hace grande a George R.R. Martin no es solo su imaginación y el gran mundo que crea, con dragones, una magia silenciosa y oscura y reinos y casas dinásticas, sino el drama humano. Por eso, siempre consideraré a Martin el mejor escritor de fantasía actual. Por encima de Sanderson y compañía. 

Y por eso no me importa si no concluye sus libros. Su legado seguirá vivo a través de cómo narró el fantástico desde el barro, con personajes humanos, con virtudes y fallos, que nos recuerdan, junto a los dragones, el inmenso drama de la existencia humana.

  • Puntuación: ⭐/5

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes comentar mediante nick, anónimamente o con tu cuenta de correo o similar. No almacenamos ninguna información.

¡Muchas gracias por tu comentario!

¿Quieres reseñar la Saga Devon Crawford?

¿Quieres reseñar la Saga Devon Crawford?
Envía un correo a sagadevoncrawford@gmail.com y nos pondremos en contacto contigo

Mis críticas

Mis críticas
Pincha para leer y comentar mis críticas de libros, cómics, películas y series

Seguidores

Mis críticas

Mis críticas
Pincha para leer y comentar mis críticas de libros, cómics, películas y series

Sobre el blog

Los textos pertenecen a Carlos J. Eguren salvo cita expresa de los autores (frases de libros, comentarios de artistas...), siempre identificados en el post. El diseño de la imagen de portada pertenece a Elsbeth Silsby.

Si deseas compartir un texto, ponte en contacto con nosotros para hablarlo. Si quieres citar un fragmento, incluye la autoría.

Muchas gracias.

Carlos J. Eguren. Con la tecnología de Blogger.